Hoy quiero hacer algo de historia. Los árabes con los españoles, siempre han estado mezclado entre sí. Y lo seguirán estando, su política cultural descansa en la base del aprovechamiento y estímulo de cualquier influencia beneficiosa, ya sea árabe, judía o cristiana. Es la experiencia de convivir durante siglos con algunas culturas. Para algunos son literalmente invasores, pero para otros son como cualquier otra cultura.
Para algunas generaciones es casi imposible convivir con ellos, y eso que llevan viviendo varios años. Es imposible decir a un abuelo y tatarabuelo que nacen aquí, que deben marcharse. Por el sólo hecho de rechazar sus creencias, costumbres y opiniones. Cuándo se sabe que son razonables y están sustentadas en experiencias. El Ajedrez siempre ha sido árabe. En muchas ciudades de España en tiempos dónde era gobernada por reyes, este juego era prohibido.
Pero qué representa éste tablero?...
Simboliza al mundo, las cuatro casillas centrales representan las cuatro fases básicas de todos los ciclos, las épocas como las estaciones. La alternancia de blanco y negro es comparable al cambio del día y la noche, nacer y morir.
Hay más. La franja que rodea esas cuatro casillas interiores corresponde a la órbita del sol, con los doce signos del zodiaco, y de las casillas exteriores a las veintiocho casas de la luna. Además, todo el cuadrado del tablero, con sus ocho por ocho casillas, plasma los movimientos cósmicos que se desarrollan en el tiempo.
- Es decir, el mundo - .Y en ese esquema del universo las piezas representan de forma unívoca dos ejércitos. Con ello se convierte en un campo de batalla. Con este divertimiento, el jugador aprende a refrenar su pasión y a elegir con cuidado. Tal es la ley de la acción y el mundo, que la libertad está íntimamente vinculada con el conocimiento de esa ley, con la sabiduría.
Cómo llegó el Ajedrez a España. Hace casi doscientos años, Alfonso VI, que había rodeado Sevilla y estaba presto a conquistarla. Pero Ibn Ammar salvó la situación gracias a una estrategema. Había hecho fabricar un tablero de ajedrez de inaudita perfección artística, con piezas de madera de ébano, áloe y sándalo incrustada en oro. Cuando visitó como emisario el campamento de Alfonso VI, se llevó consigo ese juego de ajedrez. Fue recibido con honores, ya que habían oído hablar mucho de él. Era considerado uno de los hombres más capacitados de la Península.
Ibn Ammar se las arreglo para que algunos cortesanos llegasen con él. y éstos hablaron del él al Rey, que era un jugador apasionado. Luego de mostrar la obra, se mostró dispuesto a jugar con él. Si aceptaba la siguiente condición: si perdía Ibn Ammar, el tablero y las piezas serían propiedad del Rey, más si Alfonso perdía, tendría que acceder a cumplir una petición. El Rey deseoso de conseguir dicho tablero, no quería arriesgar tanto. Sin embargo algunos cortesanos sobornados por Ibn alentaron al Rey.
Ibn maestro en este arte, le dio Jaque Mate. Cuándo se le preguntó cuál sería su deseo. Este fue que retirase su ejército de las fronteras del Reino Sevillano. No teniendo más remedio que cumplir su palabra. Así, Sevilla quedó salvada sin derramarse una gota de sangre. Ahora ese tablero está en tierra Española.